ESCENARIO
POLITICO
- Los futuros alcaldes
con el sello de Morena, con el hacha de guerra desenterrada, dejan colgada de
la brocha a la gobernadora Claudia Pavlovich, que los convocó a reunión de
trabajo; polarizadas las posturas por cuestiones partidistas, el panorama
político en Sonora se enturbia; los municipios y el Congreso contra el
Ejecutivo, mal presagio para los ciudadanos.
- Sergio
Bustamante Durazo, nueva propuesta para la Comisaría de Seguridad Pública en
Navojoa.
José René Rosas
La
polarización de una relación política que debiera ser institucional entre el
gobierno de Claudia Pavlovich y los alcaldes electos de Morena, avanza hacia un
escenario de intolerancia aún antes de que las nuevas autoridades en los
municipios de la entidad tomen posesión de sus cargos; este panorama coloca a
los ciudadanos, como ya es costumbre, en un estado de indefensión por
diferencias estrictamente de carácter partidista que pondera sus propios
intereses por encima de la sociedad sonorense, un escenario de ruptura no abona
en nada al mejoramiento de las condiciones de vida a la que legítimamente
aspiran los habitantes de la entidad, al margen de los colores que gobernarán
en los setenta y dos municipios de la entidad.
El
desaire que los alcaldes electos de Morena, PT y PES, que conformaron la
coalición Juntos Haremos Historia, hicieron a la gobernadora Pavlovich Arellano
quien los convocó a una reunión oficial para delinear la relación política y de
trabajo con las nuevas autoridades municipales, muestra el grado de las
posiciones encontradas entre los próximos ayuntamientos morenistas y los diputados
en el Congreso, contra el Ejecutivo Estatal, con el inminente riesgo de una
parálisis presupuestal y operativa en estos niveles de gobierno, resultando en
una afectación general en la prestación de los servicios básicos de los
municipios, por principio de cuentas y las víctimas inmediatas somos los
ciudadanos.
De los
setenta y dos alcaldes electos, acudieron cincuenta y cuatro de todos los
partidos representados, excepto los que ganaron por Morena, el PT y PES, a
pesar de que previamente habían confirmado la asistencia, pero de última hora
por instrucciones de la dirigencia partidista cancelaron su presencia a dicha
reunión; en congruencia con el fundamentalismo y cerrazón que caracteriza a los
dirigentes de Morena, lo más importante es el partido y sus intereses que los
ciudadanos, la campaña política y la lucha electoral ya quedó atrás pero las
posturas beligerantes permanecen, en ambos bandos las posturas parecen
irreconciliables.
A los
graves problemas de inseguridad, transporte, empleo, delincuencia, entre otros,
que azotan a los sonorenses, se vierte la incertidumbre política por asuntos
ajenos a las prioridades sociales, a las necesidades elementales ciudadanas,
donde unos cuántos deciden en base a sus ambiciones de poder, el rumbo que toma
la entidad sin importar las consecuencias de su proceder, es decir, la voluntad
de un puñado de arribistas, oportunistas y corruptos, que obedecen a intereses
de grupo, por encima de toda una sociedad harta de estas actitudes y proceder
de una clase política aviesa, retorcida, degradada; lamentablemente estos
atributos no pueden producir cosas buenas, no se pueden pedir peras al olmo.
En
realidad es preocupante el sesgo que toman las estructuras de mando gobernante
en el estado, si lo que sigue es una relación tirante entre los municipios, el
estado y el congreso, a dónde vamos a parar; los alcaldes solicitando apoyo al
Ejecutivo, éste bloqueando las participaciones federales y la asignación de
recursos, los diputados frenando las iniciativas del gobierno de Claudia
Pavlovich en los siguientes tres años y un largo etcétera de daños colaterales.
Los sonorenses no merecemos este trato sin tener siquiera vela en el entierro,
sin embargo, queda el recurso de la movilización y la presión social mandando
por un tubo a los partidos, no dejan más opciones, la vía política electoral
está completamente agotada, no garantiza.
Sergio
Bustamente, impulsado a Seguridad Pública en Navojoa
Ajustes
en el consenso para el nombramiento del nuevo Comisario de Seguridad Pública en
el próximo periodo de la alcaldesa electa Rosario Quintero Borbón, el nombre de
Sergio Bustamante Durazo comienza a sonar con insistencia en los pasillos del Palacio
Municipal de Navojoa, cuando se daba por sentado que Gerardo Villalobos era el
perfilado para dicho cargo, una de las áreas más sensibles de la
administración, que en los últimos trienios registra una negativa percepción
social.
La
especie no es para nada aislada, Bustamante Durazo es una persona cercana a
la maestra Chayito Quintero, ambos fueron funcionarios públicos en el
ayuntamiento local, en la etapa que está por concluir; la futura alcaldesa fue
Secretaria de Desarrollo Social con Raúl Silva Vela y Bustamante fungió como
Director de Servicios Públicos municipales. Los dos salieron por conflictos
internos con el grupo del entonces presidente y se aliaron en el proyecto que
finalmente culminó con el triunfo electoral.
Bustamante
Maldonado no es ajeno al tema de seguridad, durante la última etapa del
gobierno estatal anterior, se desempeñó en la dirección del Cereso local, allá
por el barrio de Tetanchopo; antes, ocupó cargos administrativos en la
Secretaría de Educación y Cultura, específicamente en el ISIE, departamento
encargado de la ejecución del programa de obras en los plateles educativos de
la SEC.

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