ESCENARIO POLITICO
José René
Rosas
- Mientras el rancho arde, por los
señalamientos de corrupción, el Team Próspero, integrado por el alcalde de
Álamos, Axel Omar Salas, el diputado federal Próspero Ibarra y el ex Benjamín
Anaya, estos juegan beisbol despreocupados en la comunidad de San Bernardo.
- De la misma comunidad, surgen las
dudas sobre la inversión de más de 2 millones de pesos para nivelar un terreno
y construir unas pequeñas gradas, además de rústicas canchas de basquetbol.
Habitualmente,
según una definición del diccionario, se le llama ladrón a quien comete un
robo, especialmente si se dedica a realizar ese tipo de acción de manera
continua y reiterativa, define también el concepto de los llamados ladrones de
cuello blanco, como delincuentes que no lo parecen, son vistas como personas de
bien, tienen buen nivel de vida, que no roban por necesidad, sino por ambición
desmedida, es decir, desarrollan una conducta patológica que se vuelve una
constante en su personalidad, que aumenta gradualmente; esta radiografía encaja
perfectamente en el llamado Team Próspero, integrado y liderado por el diputado
federal Próspero Ibarra Otero, el alcalde de Álamos Axel Omar Salas Hernández y
el ex Benjamín Anaya Rosas.
Ciertamente
esta patología difícilmente se puede apreciar a simple vista, como dice el
diccionario, parecen personas bien y, siempre sonrientes y exageradamente
amables sobre todo en público, como el fin de semana en la comunidad de San
Bernardo, donde se deleitaron jugando beisbol, relajados y en apariencia con la
conciencia tranquila, mientras tanto, el
"rancho arde" con tanto señalamiento de corrupción en contra del
trío, que al amparo del poder político, siguen al pie de la letra el manual de
operación que distingue a los delincuentes de cuello blanco, sin inmutarse,
haciendo válido aquel dicho que dice que para ser político, hay que aprender a
comer ciertas cosas.
En esa
localidad serrana, del municipio alamense, el Team Próspero entregó una unidad
deportiva, así se consigna en el listado del paquete de obras del fondo
legislativo del año anterior, que ejerció un techo financiero de 20 millones de
pesos, sin embargo, desde la misma comunidad, se han alzado voces que
cuestionan el monto de la inversión, 2 millones y fracción, para habilitar un
campo de beisbol, con una pequeña grada y dos espacios para los jugadores, uno
para cada equipo, sin pasto ni barda, además de una o dos canchas de basquetbol
rústicas; ante las dudas, justifican que se utilizaron explosivos para nivelar
el terreno y decenas de toneladas de relleno, como si hubiesen tapado un gran
agujero en lugar de derrumbar una cerro, como se argumenta, sin contar
aparentemente con los permisos de la Sedena para el uso de explosivos, sobre
todo en un lugar poblado.
A ello se
suma la creciente percepción de fraude en la ejecución de millonarias obras,
como la del Centro de Convenciones, que de ser catalogada para convertirse en
la obra insigne de la gestión del alcalde Axel Omar Salas, las fallas
estructurales de la construcción en proceso, derivados del manoteo para sacar
ventaja del costo de la obra, podría convertirse en el referente de corrupción
que distinga el recuerdo del paso del munícipe por el ayuntamiento del Pueblo
Mágico, pero desafortunadamente hay otros muchos casos para elegir en cuál de
ellos fue mayor el grado del fraude, en los que invariablemente están
involucrados estos personajes.
Durante el
año pasado, en el ejercicio fiscal 2016, se convocaron para licitación tres
obras importantes, el Aviario, el Centro de Convenciones y otra por medio del
Conceso Estatal para la Concertación de la Obra Pública, las tres las ganó una
empresa constructora local, pero se buscaron mil pretextos para descalificar la
mejor propuesta, económica y del proyecto en general, para beneficiar a dos
compañías afines a un poderoso político sonorense y la de CECOP, a través del
cual operan las obras gestionadas con el fondo legislativo de Próspero Ibarra,
la cual obviamente se le entregó al constructor favorito del legislador
federal.
Las actas de
los fallos de los proceso de licitación referidos arriba, de las cuales se
tienen las evidencias en este espacio periodístico, detallan las
consideraciones de rigor para elegir la propuesta más viable y a pesar del
marco legal que rige estos trámites, se lo pasaron por el arco del triunfo para
beneficiar a intereses ajenos al pueblo alamense, esto lo saben perfectamente
las compañías constructoras que se inscribieron en tales licitaciones, creyendo
que estaban compitiendo en igualdad de condiciones y a raíz del evidente, burdo
y deliberado desaseo en los procesos, nadie en su sano juicio, se atreve a
participar en las convocatorias de la administración de Axel Omar, "para
qué, si todo se lo adjudican al Benja o a los amigos de Próspero y Omar",
argumentan con justificada razón.

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