ESCENARIO POLITICO
- En el ocaso de la campaña del 2015, la ex diputada Mónica Robles dejó
un testimonio grabado en audio, con injurias y ofensas contra la entonces
candidata del PRI, Claudia Pavlovich Arellano, haciendo escarnio de su imagen
física producto del bisturí; en ese momento, ganó una acérrima enemiga que tomó
nota del agravio con ánimo revanchista, hoy las evidencias de la
"vendetta" claudista están a la vista.
José René Rosas
En los días finales del proceso
electoral de 2015, en la etapa más álgida de la guerra sucia que protagonizaron
el PRI y el PAN, con sus respectivos candidatos al gobierno de Sonora, el tono
de las descalificaciones, denostaciones, injurias y ofensas en todos los
sentidos, dominaba los espacios en los medios de comunicación, los titulares de
los impresos, sitios digitales, noticieros de radio y televisión, daban cuenta
del enfrentamiento y la división entre los sonorenses por causa de la lucha
política entre dos proyectos antagónicos, uno que representaba Javier Gandara
Magaña y el otro por Claudia Pavlovich Arellano; los resultados de esa
contienda, al márgen de lo electoral, aun muestran los resabios y el odio
acumulado de esos acontecimientos vergonzosos de la historia política de
Sonora; hoy las fobias no superadas cobran añejas facturas.
Un programa de noticias de la de la
cadena UNIRADIO, en vísperas de la jornada electoral, transmitió una entrevista
en cabina en la que Mónica Paola Robles Manzanero, entonces diputada local del
PAN y esposa de Roberto Romero López, el ex secretario de gobierno de Guillermo
Padrés Elías, ahora preso enjuiciado por presunta corrupción, centró un
visceral ataque contra la candidata del PRI al gobierno sonorense, Claudia
Pavlovich, con calificativos despectivos y ofensivos, en específico
relacionados con el aspecto físico de la actual mandataria, quien al inicio de
la campaña se realizó “ajustes” corporales que fueron excesivamente notorios;
de una figura naturalmente obesa, de repente apareció esbelta en extremo y una fisonomía
que mostraba evidencias de un proceso quirúrgico, razón por la que fue víctima
de escarnio sobre todo en las redes sociales.
Las encuestas previas al “Día D”,
mostraban un empate técnico entre Gándara y Pavlovich, a esas fechas la campaña
estaba saturada de rencor entre los partidarios de ambos bandos, familias
divididas, amistades perdidas y enconos por doquier, el imperio de la sinrazón,
cuando la filiación partidista se convierte en fanatismo ciego e incapaz de
entender que para ellos no hay ganancia alguna, salvo los agravios entre
familiares y amigos; en el noticiero en cuestión, Mónica Robles vacío
públicamente los resabios que solo las mujeres pueden externar para dañar o molestar
a otra, pegarles donde les duele, donde saben que hará el efecto deseado, en el
centro del ego, de la autoestima donde sangra la herida; el audio íntegro, una
vez ganada la gubernatura, se entregó a la gobernadora electa y en ese
instante, pronunció una frase lapidaria matizada de una vendetta futura; Mónica
Robles había ganado una acérrima enemiga, sus consecuencias están a la vista y
todavía quedan en la alacena agravios guardados que serán expuestos.
El golpe al patrimonio de la ex
diputada, así como la persecución de que han sido objeto el matrimonio Romero
Robles se inscribe en ese contexto, la Fiscalía Anticorrupción y Odracir
Espinoza, creada ex profeso y la Unidad Especializada de Inteligencia
Patrimonial y Financiera, UNIPAF, dependiente de la Fiscalía Estatal, tendrá la facultad de recabar y consolidar
información fiscal, patrimonial y financiera relacionada con algún delito, y en
su caso promover y ejecutar la extinción de dominio para que dicho recurso
regrese a los sonorenses. El trasfondo de esta nueva área de persecución obedece al ánimo revanchista de la gobernadora, la incautación de bienes
de Romero López y familia, contienen el sello inequívoco de la consigna.
Entre las propiedades en vías de
aseguramiento por la FAS, suman más de 50 millones de pesos, bienes inmuebles
ubicados en Navojoa y Hermosillo, propiedad de Roberto y Mónica, pero eso queda
en segundo término, como suele ocurrir en un esquema de justicia a modo,
primero pegas y después averiguas, en el ínter el daño ya está hecho; nadie
duda a estas alturas de la etiqueta de presuntos delincuentes de Mónica y
Roberto, en virtud de la enlodada mediática que se les ha endilgado, porque aun
con ningún proceso en su contra finiquitado, la autoridad en turno ya juzgó y
sentenció; la perseverancia en este caso contrasta con otros mucho más graves
que se han ocultado y cubiertos con el manto de las complicidades y la
impunidad.
Todas las acciones promovidas por el
estado en esta materia, tienen por objetivo el régimen anterior del Nuevo
Sonora, si en verdad se buscara justicia para los sonorenses, las medidas
serían retroactivas a sexenios priístas, si así fuera, el protector y padrino político de Claudia
Pavlovich, Manlio Fabio Beltrones, señalado recientemente como el orquestador
del desvío de 250 millones de pesos en perjuicio del erario del gobierno de
Chihuahua, hacia campañas del PRI cuando fue dirigente nacional de este partido
y a pesar de la gravedad del delito, este ha quedado impune; como dueño de
Sonora, hace y deshace a su antojo, designa candidatos y privilegia sus
intereses personales y de su grupo, dónde está la justicia; cuando fue
coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, durante los
primeros tres años del presidente Enrique Peña Nieto, operó la aprobación de
las llamadas reformas estructurales, entre éstas la energética, por lo tanto es
responsable directo de los gasolinazos, como José Antonio Meade, el candidato
presidencial.
Durante su gestión como pastor
tricolor en la Cámara Baja, en pago a sus servicios prestados, se le otorgaron
facultades meta constitucionales para la distribución y asignación del
presupuesto a estados y municipios, por encima de la Secretaría de Hacienda; por su oficina en San Lázaro desfilaban
alcaldes de todos los municipios del país, en un negocio redondo, Beltrones
asignaba los recursos en su mayoría para obras de pavimentación, decía que compañía
debería hacer los trabajos y además cobraba el diezmo de los recursos públicos
gestionados, los famosos “moches “, incrementando con ello su cuantiosa fortuna
personal, que no corresponde a sus ingresos normales de los cargos públicos que
ha desempeñado; de ello pueden dar testimonio el ex alcalde de Navojoa, Alberto
"El Pitillo" Guerrero, el de Ciudad Obregón Rogelio Díaz Brown, así
como todos los ex presidentes municipales tricolores que ejercieron en el
trienio anterior.
En el sexenio de Manlio Fabio en
Sonora, el desfalco al erario se ejecutó a través de programas como
Prourbe, para la supuesta modernización urbana de las ciudades del estado, los
recursos se aplicaron pero las ciudades quedaron destrozadas por las obras
inconclusas; con su famosa “ingeniería financiera”, se apropió de los terrenos
del Vado del Río, en Hermosillo, en los que construyó edificios para oficinas,
que hasta la fecha arrenda al gobierno estatal; si en realidad Claudia Pavlovich
habla de justicia, debía otorgar facultades a la FAS para indagar hacia atrás,
iniciando con la gestión de su padrino, sin embargo, no se puede pedir peras al
olmo, en el régimen actual, la corrupción y el tráfico de influencias es el pan
de cada día, si antes como ahora prácticamente son los mismos quienes detentan
el poder, no se puede esperar gran cosa; el que esté libre de culpa que arroje
la primera piedra. Ahora, por enésima ocasión, Beltrones maneja a su interés el
priísmo en la entidad, les impuso a su hija Sylvana al Senado y la quiere de
gobernadora en 2021, a cualquier precio, incluido el fraude electoral.
Como suele suceder en este sistema
político corrupto, no hay casualidades, los bienes incautados al ex gobernador
Guillermo Padrés, el rancho Pozo Nuevo y casas habitación de ex funcionarios,
que suman más de 500 millones de pesos al momento, en poco tiempo pasarán a
manos de los que ahora gobiernan Sonora, sin mucho aspaviento, se harán de
nuevos patrimonios "debidamente" adquiridos al estado, por supuesto
que a muy bajo precio y todos felices y contentos, en un esquema similar al
lavado de dinero, en este caso el régimen estatal decomisa propiedades
adquiridas ilícitamente y las legitima para otorgarlas a prominentes y
acaudalados miembros del grupo beltronista en el poder. Así las cosas.

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