ESCENARIO POLITICO
- Mientras la gobernadora Claudia Pavlovich
Arellano machaca con el discurso de la Equidad de Género y sus "Mujeres de
100", su candidato al distrito local XIX, Uriel Silva Bours, ejerce
violencia de género en contra de su adversaria, Lorena Martínez Cervantes, abanderada
de la Coalición PAN-PRD.
José René Rosas
Previo al inicio de las campañas por
las diputaciones locales en Sonora, cuando ya estaban debidamente asignadas las
candidaturas por las diversas coaliciones registradas en el presente proceso
electoral 2018, el abanderado del PRI, Partido Verde y Nueva Alianza al Distrito XIX con cabecera en Navojoa,
Uriel Silva Bours ejerció, según información de fuentes de su círculo político,
una clara violencia de género y equidad política, al intentar cooptar la
participación en la contienda electoral, de la candidata de la Coalición Por
México al Frente del mismo distrito electoral, Lorena Martínez Cervantes,
postulada por el PAN y el PRD.
La versión consigna que a mediados del
mes de mayo, días antes del inicio formal de la etapa de proselitismo para las diputaciones
locales y alcaldías, Silva Bours ofreció apoyos económicos a la candidata
panista, asumiendo que no contaba con los recursos ni siquiera para iniciar la
contienda, con la finalidad de que esta realizara durante el resto del periodo
una campaña de bajo perfil, que no significara una amenaza a su proyecto de
convertirse en diputado por el XIX Distrito, para consolidar desde esa
posición, su camino a la presidencia municipal de Navojoa, el proyecto que se
ha trazado como objetivo.
Amparado en el poderío económico de su
familia y las presumibles relaciones con el que se considera dueño de Sonora,
Manlio Fabio Beltrones Rivera, el referido Uriel Silva Bours, fue capaz de
intentar, literalmente, comprar la dignidad de Lorena Martínez Cervantes, quien
goza de un respetable reconocimiento social, deslizando la propuesta de
solventar los elementales gastos de campaña de la abanderada del PAN y además,
garantizar para su familia, asignaciones de trabajo en obras que se derivarían
de los contratos de la Compañía Constructora MAS, fundada por su padre Uriel
Silva Bours, después de concluido el proceso electoral, es decir, prácticamente
no los dejaría en la calle.
Sin embargo, el ofrecimiento fue
rechazado por la candidata Lorena Martínez y su equipo cercano, optando por
realizar una campaña austera, con carencias y sacrificios que al final la
ubican con serias posibilidades de estar en la pelea por esta demarcación
electoral, concluyendo con integridad la primera incursión en la política electiva;
junto con Lorena, la representante de la Coalición "Juntos Haremos
Historia", de Morena y sus aliados, Griselda Soto, al final de la intensa
jornada, se ubican como las punteras en la preferencia del voto, dejando atrás
a Uriel Silva Bours, quien solo con la implementación de prácticas
fraudulentas, podría revertir esta tendencia.
Empero, la actitud y comportamiento
del candidato del PRI, Verde y Nueva Alianza, se enmarca en la Violencia de Género,
también llamada Violencia contra la Mujer, porque así se denominan los actos
perpetrados en contra de una mujer solo por el hecho de serlo, basados en la
imposición de diferencias, en este caso de índole política, entre el hombre y
la mujer, generando con ello daño psicológico u otras consecuencias, como la
pérdida del valor y la autoestima, por su condición de vulnerabilidad. De
hecho, la Resolución 48 de la ONU, establece lo siguiente:
«Violencia contra la mujer» se entiende todo acto de violencia basado en
la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño
o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas
de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si
se producen en la vida pública como en la vida privada
(Asamblea General de la ONU. Resolución 48/104, 20 de diciembre de 1993).
En un estado gobernado por primera
vez por una mujer, Claudia Pavlovich Arellano, que además ha hecho del discurso
de la paridad y la equidad de género una de sus principales políticas públicas,
es inadmisible que se susciten estas acciones bochornosas que denigran el
ejercicio democrático y la inclusión de las "Mujeres de 100"; si en
efecto el Ejecutivo Estatal presentó y promovió la iniciativa de la paridad de
género para que se hiciera ley, garantizando el cincuenta por ciento de las
candidaturas asignadas a féminas que participan en política, conductas como la
de Uriel Silva Bours, irónicamente candidato de la gobernadora, deben ser
erradicadas y porque no también sancionadas.
Según el discurso de Claudia
Pavlovich al respecto de la igualdad, significa que tanto los hombres como las
mujeres, tienen la misma posibilidad de goce de sus derechos, pudiendo
contribuir al desarrollo nacional, político, económico, social y cultural del
estado; en este sentido, la equidad de género está orientada en ofrecer oportunidades
justas a mujeres y hombres, a acceder con justicia e igualdad al uso y a los
beneficios de los bienes y servicios de la sociedad, con la misma capacidad en
la toma de decisiones de manera igualitaria en los distintos ámbitos,
políticos, económicos, sociales, familiares y culturales. Claudia Pavlovich y
los electores del XIX Distrito, tienen la palabra; por cierto, la lista nominal
de votantes en este distrito, registra una mayoría de mujeres que si se
deciden, pueden cambiar el rumbo de esta jornada electiva.

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