ESCENARIO POLITICO
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El desencuentro entre los diputados
de Morena y el PT en el Congreso del Estado, sobreel tema del cese de los
empleados administrativos, tiene como trasfondo la carrera sucesoria estatal hacia
el 2021; el destape y posterior adhesión de legisladores junto con alcaldes
petistas al proyecto de Ana Gabriel Guevara, quien busca gobernar Sonora, rompe
de momento y además pone en duda, la ansiada hegemonía morenista en el recinto
legislativo.
José René
Rosas
Aplicando la
máxima del atletismo, rama deportiva en la que logró sobresalir la ex velocista
Ana Gabriela Guevara, medallista olímpica en los 400 metros planos, ahora en su
faceta política, sale primera en la carrera sucesoria por la gubernatura de
Sonora en el 2021, desde la trinchera del Partido del Trabajo, al frente de la
dirigencia estatal, la nogalense toma la delantera al anunciar abiertamente el
objetivo que persigue; a la par, el respaldo que el presidente electo Andrés
Manuel López Obrador, que la nombró titular de la Comisión Nacional del Deporte,
Conade, le añade la plataforma ideal de promoción de su proyecto, además del
perfil que le otorga su carrera legislativa; Guevara Espinoza fue Senadora por
Sonora y ahora ostenta el cargo de diputada federal, al que renunciará el
próximo 1 de diciembre, para asumir la responsabilidad de la promoción deportiva
en el país.
Indudablemente
respaldada por López Obrador, apoyo confirmado este jueves, cuando ante los
altos directivos del Comité Olímpico Internacional, afirmó que la designación
de Ana Gabriela en la Conade, es una decisión acertada, para impulsar un auge
en el deporte mexicano en todas sus ramas, ilógico sería suponer lo contrario;
el activismo político de la dirigente del PT en Sonora no deja lugar a dudas de
que detrás del proyecto de la ex atleta, obedece a una estrategia diseñada con
anticipación, como por arte de magia, todos los escenarios se le acomodan y más
aún, se le facilitan, para ubicarla en una posición estratégica de cara al
proceso electoral del 2021,a poco más de dos años de distancia.
Sin embargo,
en la elaboración de los proyectos políticos, sujetos a imprevistos y cambios
súbitos de coyunturas antes favorables, no hay guión que se cumpla al pie de la
letra, en el camino hay obstáculos y, como en una carrera de final olímpica,
los adversarios y sus equipos de apoyo también compiten, están en la pista y
ello representa que unos más que otros, tienen posibilidades de triunfo; en el
atletismo y en la política, todos los detalles cuentan, los aciertos y los
errores sobre la marcha son definitivos y, por supuesto, no es el que arranca
primero el que asegura el pódium.
En este
contexto, la expectativa puede ser engañosa, si se analiza de fondo el arranque
mismo, no se puede soslayar que los acontecimientos recientes en el Congreso
del Estado, originados a raíz del polémico cese de los funcionarios del área
administrativa del recinto legislativo, tras el enredo jurídico que exhibió de
qué lado están los intereses de la aparente mayoría de los diputados
etiquetados en la coalición Juntos Haremos Historia, al complicarse el proceso
del despido de los citados empleados, señalados como aliados del PRI en la
anterior legislatura, el Partido del Trabajo fijó una postura que se
interpretó, con una buena dosis de razón, como una ruptura de los cinco
diputados petistas con la bancada de Morena, que en los hechos rompe también
con los anhelos de construir una mayoría absoluta del bloque morenista y sus
anteriores aliados.
El punto
central de los posicionamientos parlamentarios, en este caso del PT, obedece
precisamente a ese jaloneo prematuro que ocasiona el madruguete de Ana Gabriela
Guevara en la carrera sucesoria, sin el apoyo del PT la bancada de Morena
enfrentaría, necesariamente, complicaciones para sacar adelante las iniciativas
futuras, englobadas en las promesas de campaña que ofertaron al electorado
sonorense; en la medida de no satisfacer las esperanzas ciudadanas empeñadas al
calor de la campaña electoral, el desencanto social cobrará a los morenistas un
alto costo político.
Solo basta echar un simple vistazo a las expresiones en
las redes sociales de sus apoyadores el pasado 1 de julio, esa fecha a la
actual, se percibe un cambio drástico en las opiniones antaño favorables; este
aspecto es, indiscutiblemente, el factor que opera en contra de Morena como
gobierno, en la coalición, sobre ellos recayó el peso de los compromisos, en
cambio el PT y el PES, navegan tranquilos en esas aguas y como es de suponer,
lo capitalizan.
La jugada de
Ana Gabriela y el PT, partido que le fue concesionado con todas las ventajas, no
hubo una elección de las bases petistas para elegirla dirigente, su designación
vino de las altas esferas del Partido del Trabajo a nivel nacional, los
recursos del partido vía el CEN del PT le abre un amplio margen de maniobra
financiera para realizar una campaña anticipada en el territorio sonorense,
renovar los comités municipales con liderazgos afines, tiene a su disposición
una cobertura mediática de alcance nacional y, a partir del 1 de diciembre,
contará también con el presupuesto de la Conade para promocionarse a través del
plan de gobierno en lo deportivo de AMLO, quien sostiene que el impulso a esta actividad
en el gobierno de la Cuarta Transformación, no tendrá precedente.
Los efectos
de esta ofensiva política de Guevara Espinoza, se empiezan a evidenciar en los
municipios de mayor población que se adjudicó la coalición Juntos Haremos
Historia, pero que en lo interno fueron postulados por el Partido del Trabajo,
como en el municipio de Guaymas, con Sara Valle y en Navojoa, designando a
Rosario Quintero Borbón, hoy alcaldesa de esta ciudad del sur de la entidad;
quizá por ello no son casuales las posturas de la senadora Lilly Téllez y
Alfonso Durazo, senador y virtual Secretario de Seguridad con AMLO; en el tema
del nepotismo, ambos e incluido López Obrador, condenaron la decisión de la
alcaldesa porteña, de nombrar a su cuñado Santiago Luna en Tesorería, que pese
a la presión ejercida, sostiene el nombramiento de su familiar, mientras que en
Navojoa, el mensaje directo tuvo su acuse de recibido, pues la maestra Chayito
Quintero, tiene a su hija en la presidencia del DIF.
Por lo
pronto, el martes de enfrente, el Congreso del Estado en pleno decidirá a los
sucesores en los cargos administrativos que estuvieron en pugna por el despidos
de más de quince trabajadores, la resolución final del juez que tenía a su
cargo el recurso de amparo contra el cese de los funcionarios, el cual falló en
contra del requerimiento laboral, distensó la agenda política y mediática del
Poder Legislativo; en este nuevo episodio, se verá si las posturas encontradas
entre los diputados de las bancadas de Morena y el PT, prevalecen o reanudan su
interrumpida luna de miel.
Al respecto,
vale la pena compartir el encabezado del Semanario Proceso, en relación a la
carrera política y merecimientos de Guevara Espinoza, en su más reciente
artículo sobre lo acontece en Sonora:
“A diferencia de su intachable
carrera deportiva como velocista, Ana Gabriela Guevara ha marcado su
trayectoria política con tumbos y saltos. Quedó a deber en la Ciudad de México,
cuando abandonó el gobierno de Marcelo Ebrard para irse de comentarista de deportes
para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Además de sus problemas fuera de la
política, causó polémica en 2015 cuando promovió el voto en favor del PRI rumbo
a la renovación de la gubernatura de Sonora. Su paso en el Senado ha sido gris
y su designación como futura titular de la Conade levantó ámpula entre los
propios miembros del equipo de trabajo del presidente electo, Andrés Manuel
López Obrador”.

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